CONÓCEME
CONÓCEME

Hola soy Gustavo Rico, creador del programa Vivir IN Coaching, socio fundador de Comunidad Coach, director de la formación en Coaching Integral y Coach Formador de Coaches.

En 2014 experimenté por primera vez el coaching. Ese día comprendí para qué había venido a este mundo, pregunta que me había formulado desde los 16 años sin encontrar respuesta. 

En aquel entonces ya había pasado por varias universidades en la búsqueda de esa profesión a la cual dedicar mi vida. Esa actividad que me apasionara e hiciera perder la noción del tiempo. Aquel día, once años después de iniciar la búsqueda de mi vocación, al fin encontraba la respuesta, todo se resumía en una palabra, COACH. 

A partir de ese momento no me detuve hasta cumplir mi sueño, vivir de mi pasión, vivir del coaching. 

Soy experto en acompañar a coaches iniciantes a alcanzar el nivel profesional y vivir del coaching; Si tu pasión es acompañar a otros a transformar sus vidas, la mía es acompañarte a transformar la tuya. 

Actualmente vivo 100% del coaching y tengo mi agenda llena de clientes con lista de espera para poder iniciar un proceso

Trabajo como coach formador de coaches en dos de las escuelas más importantes de habla hispana; Me desempeño como director del programa de formación en coaching integral Phoenix; miembro credencializado de ICF.

Socio fundador de Comunidad Coach, el portal de coaches para coaches donde puedes obtener información de valor desde tu casa.

Soy socio y representante de la región andina de Expandiendo Coaching Academy.

Conferencista, tallerista y orgulloso creador del programa Vivir IN Coaching, con el cuál he acompañado en los últimos años a coaches novatos a que vivan del coaching.

Pero no siempre fue así…

2003

Inicio la búsqueda de mi vocación, eso que voy a hacer por el resto de mis días, que me apasione y me dé el estilo de vida que deseo

2011

Ya he pasado por varios cambios de carrera y universidades y sigo sin descubrir eso a lo que me quiero dedicar. Siento que he perdido tiempo y dinero, me empiezo a desesperar.

2012

Mi propuesta de tesis de grado en literatura es rechazada por tener un enfoque muy cultural y sociológico más que de crítica literaria. Esto me genera un conflicto entre lo que quiero y lo que debo hacer.

2013

Dejo todo atrás, la universidad, mis trabajos esporádicos y una relación amorosa; todo para dar la vuelta a Sudamérica en busca de respuestas. En este viaje conozco nómadas digitales y emprendedores online.

2014

Inicio mi carrera de emprendimiento en busca de ese vivir de mis pasiones y finalmente llego a un evento donde hay una conferencia de coaching. A partir de ese momento tengo la certeza de a qué me quiero dedicar ¡Quiero ser coach!

Finales de 2014

Ya me estaba inscribiendo en mi primera formación en coaching, empezaba mis primeros pasos para construir un sueño, un propósito, un legado; “Ser un agente de transformación y cambio que impacte de manera positiva en la vida de las personas”.

2015

Siento que mi primera formación no es suficiente y me inscribo en una segunda formación. Este año comienzo a tener clientes de coaching pero no siento que sea lo suficientemente bueno para impactar en sus vidas. Me atacan las dudas, los miedos e inseguridades.

2016

Es el año en que caigo en el síndrome del eterno estudiante. Estaba excusando mi inacción como coach en la falta de capacitación. Era ese que estudia, predica, pero no aplica.

Inicios de 2017

Ya había sumado varios títulos a mi perfil, cursos complementarios, seminarios, talleres, conferencias… era un coach de varios títulos, pero sin clientes, o al menos no la cantidad que yo deseaba.

2017

Busco la fórmula para vivir del coaching, pagué cursos de ventas, apliqué estrategias de PNL para atraer clientes, hice cursos de marketing digital que me confundían más de lo que me sumaban.

Finales de 2017

Contrato un coach más experto que yo; también contrato a una consultora de negocios, comienzo a comprender el mecanismo adecuado y lo pongo en marcha.

2018

Es el año que marca la transformación, después de 4 años de formación, cursos, capacitación, procesos inconclusos con clientes no satisfechos… Finalmente vivo el coaching, comprendo cómo funciona todo el engranaje de la maquinaria. Aplico todo lo aprendido y voy a la acción.

En menos de seis meses tengo mi agenda llena, estoy dando clases en una escuela de coaching como coach formador, defino con claridad mi proyección como coach, cuento con un programa de coaching de impacto que integra metodología, herramientas y otros elementos que me hacen llegar a un nivel de efectividad que permite la transformación de mis clientes.

2019

Ya he saldado todas las deudas que había adquirido para mis capacitaciones, me he especializado en distintas líneas de coaching, cuento con socios que me potencian en distintas líneas de negocio y comienzo a acompañar a otros coaches a que puedan tener sus resultados deseados.

2020

El año de la pandemia, gracias a mis decisiones y elecciones, puedo trabajar de manera virtual y acompañar a transformar la vida de decenas de personas en plena crisis, puedo decir a ciencia cierta que soy un agente de transformación y cambio. Esto me inspira a compartir toda mi experiencia y conocimiento con otros coaches para que puedan conseguir lo mismo que yo, sin tener que caer en los mismos errores, ni gastar el mismo dinero y tiempo, acá nace Vivir IN Coaching.

Llegar finalmente a entender qué era lo que me impedía cumplir ese sueño de vivir ayudando a los demás, me tomó tres largos años, más un sinfín de equivocaciones, algunas bastante costosas… pero bueno, todo es parte del recorrido.

Una vez que comprendí cuál era la dinámica real del negocio del coaching, qué conocimientos y habilidades realmente eran las necesarias para ser un coach de acompañamiento VIP, cuáles herramientas necesitaba integrar a mi forma de dar coaching, y el modo efectivo de comenzar a tener clientes, ahí la historia dio un giro de 180 grados. La materialización de mi sueño fue una realidad.

Esta es mi historia, fue lo que viví y lo que me permitió construir todo lo que hasta hoy estoy materializando. Este hasta ahora es el inicio.